Boda religiosa
en un Santuario emblemático.
Para iniciar nuestro recorrido, seleccionamos el paisaje más bello: el Santuario de Loyola. Este emblemático lugar del País Vasco es una de las joyas más preciadas de nuestra tierra.
Estética tradicional
El Hotel Larrañaga nos abrió sus puertas, y el interior reflejaba una elegancia que se podía ver y sentir.
Momentos mágicos
Nuestra pareja se preparó por separado, cada uno en una habitación: el hermano acompañaba al novio y la amiga a la novia hasta que llegó el momento mágico.
Entre grandeza y tradición
Con la emoción aún latiendo en sus corazones, se adentraron en el Santuario de Loyola. La grandeza del lugar envolvió cada instante de la ceremonia, y después, un grupo de bailarines les regaló el aurresku, mientras el txistulari llenaba el momento de música y tradición.
Promesa entre generaciones
Tras atravesar el pasillo formado con arcos, la pareja recibió un regalo preciado que se transmite de generación en generación en la cultura vasca: la makila. Fue un momento íntimo y emocionante, en el que las palabras sobraban.
Ceremonia | San Ignazioko Santutegia
Preparativos | Hotel Larrañaga
Fotografía | Arri Studioa
Videografía | Zap Bideogintza
Vestido | Inge Zubeldia
Zapatos de la novia | Customeus
Traje y zapatos del novio | Sastreria Aldabaldetreku
Flores | Irene Altuna
Maquillaje y peinado | SR Estudio de Belleza
Joyería | Parkean Arte
Bailarines | Aurresku.eus
Txistulari | Ion Garmendia
Placa de madera para el anillo y makila vasca | Made In Segura